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lunes, 7 de octubre de 2013

El viaje de la vida del Katha Upanishad

Debes saber que el âtman es quien viaja en el carro y el cuerpo es el carro, el entendimiento (buddhi) el auriga y la mente (manas) las riendas.

Dicen que los sentidos (indriya) son los caballos y los objetos de los sentidos son su campo de acción. Dicen los sabios que el âtman unido a los sentidos y a la mente es el que goza, se le llama "el que tiene gozos y tribulaciones"

El que carece de buen entendimiento y cuya mente está siempre insegura, no es dueño de su propia vida, semejante al auriga que trata de guiar corceles indómitos.

Pero el que posee buen entendimiento y mente segura, es dueño de su vida, como el cochero que guía corceles dóciles.

El hombre que entiende que la conciencia es el auriga, que está alerta y gobierna las riendas de la mente, alcanza el término de su viaje, el Espíritu Supremo e Imperecedero.

Más allá de los sentidos están los objetos; más allá de los objetos está la mente. Más allá de la mente está el entendimiento; más allá del entendimiento está el Espíritu del hombre (âtman).

Más allá del Espíritu del hombre está el Espíritu del universo (prakriti), lo inmanifestado (avyakta). Más allá de lo inmanifestado está Purusha, el Espíritu Supremo. Nada es superior a Purusha. Él es el fin. Él es la meta Suprema.

Katha Upanishad

lunes, 16 de septiembre de 2013

Yoga y Meditación

Consciente o inconscientemente, todos buscamos la paz que la meditación aporta a la mente. La meditación es la práctica mediante la cual hay una observación constante de la mente. Esto significa enfocar la mente en un punto, y silenciarla para percibir el Sí mismo. Al detener la marea de los pensamientos, llega uno a entender su verdadera naturaleza y a descubrir la sabiduría y la tranquilidad que lleva dentro.

 Para ayudar a quienes deseen entender los pasos básicos de la meditación y sus etapas (Râja Yoga), Vishnu Devananda formuló los doce principios de la meditación:

1 Reserva para la meditación un lugar especial; la atmósfera que construyas te ayudará a silenciar la mente.

2 Escoge un momento en el que la mente esté libre de las preocupaciones cotidianas: la aurora y el crepúsculo son ideales.

3 Practica todos los días en el mismo lugar y a la misma hora condiciona a la mente para que se aquiete más rápidamente.

4 Siéntate con la espalda, el cuello y la cabeza en línea recta, mirando hacia el norte o el este.

5 Instruye a la mente para que se mantenga tranquila mientras dure tu sesión de meditación.

6 Regula la respiración; comienza con cinco minutos de respiración profunda, y después hazla más lenta.

7 Establece una pauta rítmica para la respiración, inhalando y después exhalando durante unos tres segundos.

8 Al principio, deja que la mente vagabundee; si la obligas a concentrarse, sólo conseguirás que se vuelva más inquieta.

9 Ahora, lleva la mente a descansar en el punto focal que hayas escogido.

10 Aplicando la técnica que hayas escogido, mantén el objeto de tu concentración en ese punto focal durante toda la sesión.

11 La meditación se produce cuando alcanzas un estado de pensamiento puro, pero sigues reteniendo tu conciencia de la dualidad.

12 Después de larga práctica, la dualidad (sujeto-objeto) desaparece y se alcanza el samadhi, el estado de dicha en el que el Conocedor, el Conocimiento y lo Conocido se hacen Uno.


martes, 15 de enero de 2013

Yoga Vasishta


INVOCACIONES INICIALES


Saludo a esta Realidad Sat en la que todos los seres animados e inanimados se manifiestan como si tuvieran una existencia independiente, permanecen durante unos instantes y desaparecen para siempre.


Me inclino ante esta Conciencia Cit que toma la triple forma de conocedor, conocimiento y conocido, desdoblándose como el que ve, la visión y lo visto, y transformándose en el actor, lo hecho y la acción.


Rindo culto a esta Felicidad absoluta Ananda que es la vida de todos los seres cuya dichosa manifestación emana del que contempla la espuma de este océano de felicidad 1.


1 SAT, CIT y ANANDA son los tres aspectos esenciales de Brahman: la existencia, la conciencia y la felicidad absoluta. A ellas recurre el anónimo redactor del Yoga Vasishta, como es tradicional en el inicio de todo sûtra. Se trata de una introducción formularía y acostumbrada en los textos hindúes.


Cuando uno piensa “soy conciencia pura”, a eso se le llama meditación, y cuando se ha perdido incluso la idea de meditación, es samadhi.


Alcanza el estado puro entre la existencia y la no-existencia y mantente en él; no aceptes o rechaces el mundo interior o el mundo exterior.


Un objeto imaginario es descrito imaginariamente por uno mismo, a pesar de comprender que lo está imaginando e imaginar que lo comprende.


Yoga Vasishta